CONFLICTO ISRAEL-PALESTINA
 

 
EL HONGO
ENLACES
TRANSGENICOS
EL DOCUMENTO EN LA ANTIGUEDAD
CONFLICTO ISRAEL-PALESTINA
INTRODUCCION



La resiente invasión de Israel contra territorio Palestino ha sido origen de innumerables comentarios, muchos apoyan a Israel y otros a Palestina; pero es indudable que muchos no saben la verdadera realidad de este conflicto.

Para poder entender este conflicto lo mejor es deshacerse de las imágenes que tenemos de los ataques de bombas y personas mutiladas, para así, lograr un análisis de las diferente dimensiones y etapas que rodean este conflicto.


Este trabajo final consiste en el conflicto existente entre los países de Israel y Palestina; un conflicto, que como veremos tiene un origen bastante antiguo e incontables perdidas humanas.

Con este trabajo se piensa establecer el origen del conflicto entre Palestina e Israel, dando una breve reseña histórica de los dos países, además de mencionar detalladamente la situación actual del conflicto armado existente entre Israel y Palestina.

Se dará a conocer una breve biografía de dos de los personajes que han tenido relevancia en este conflicto y se ilustrarán imágenes y recortes relativo a este largo conflicto bélico.

Se planteara una breve análisis del conflicto desde el punto de vista de los resentimientos históricos (Puntos primeros de la Carta de la Paz), acompañado de una breve opinión personal de las integrantes de este grupo.

El trabajo constará, también, de varios posibles aportes, que ofreceremos las integrantes de este trabajo de investigación final, para la solución de este preocupante conflicto bélico e inclusive religioso.

La conclusión del trabajo esta realizada de una forma personal donde se planteará, lo que más nos ha beneficiado de la práctica.

Esta investigación nos servirá para reflexionar sobre nosotros mismos, nuestro papel con nosotros y hacia los demás y nos incitara a tomar un papel activo en la reconstrucción de la paz y un mundo mejor. También nos ayudara a entender y a respetar cada cultura y a cada pueblo, ya que si se violentan estos, surgirán grandes conflictos.






TEMA I
ANTECEDENTES HISTÓRICOS


I. Un bien sagrado

Las relaciones entre los judíos y los palestinos, que son árabes, vienen de hace miles de años, antes de las épocas bíblicas. Es debido a esta larga historia que los problemas entre los judíos y los palestinos son tan complicados, intensos y confusos. Además de los eventos históricos, se trata de dos pueblos devotos a sus respectivas religiones y convicciones y cuyas civilizaciones fueron ambas explotadas a lo largo de su turbulento desarrollo.

Según James Warburg, autor del libro "Crosscurrents in the Middle East", los judíos y los palestinos eran tribus que convivían tranquilamente en el Medio Oriente. Ambos pueblos, de hecho, claman ser descendientes de Abraham, quien, por el Gran Diluvio y las ordenes de Dios, se dice que dirigió una migración desde el valle del Tigris con el Éufrates.

"No se sabe con precisión cuándo ocurrió esta migración", escribió Warburg, "pero se ha determinado que seguramente sucedió en alguna fecha antes del 1200 a.J.C., las tribus judías vivían en cautiverio en Egipto, en donde Moisés las liberó y las llevó camino al desierto entre 1200 y 1100 a.J.C., finalmente deteniéndose en Canaán, una parte de Palestina descrita en la Biblia de los Hebreos como la Tierra prometida".

La "Tierra prometida" es Israel, y la zona de conflicto entre judíos y palestinos es Jerusalén, que está en territorio israelita. Jerusalén es considerada una ciudad santa por tres de las religiones más prominentes del mundo: el Judaísmo, el Islamismo y el Cristianismo, y cada una de ellas ha intentado por medios sangrientos de adueñarse de ella. Pero más recientemente han sido los judíos y los palestinos quienes han luchado por poseer esta Tierra Santa.

II. La diseminación de las almas

En su libro, Warburg describe a los judíos como el pueblo que siguió a Moisés hasta Palestina después de que descendió del Monte Sinaí con las Tablas de la Ley. Vivieron en Palestina durante mil años. Más tarde, en el siglo primero d.J.C., en el alba del Cristianismo, los romanos crucificaron a Jesucristo y expulsaron a los judíos de Palestina. Igualmente, los romanos destruyeron el Templo del Rey Salomón, que se erigía en Jerusalén.

Desterrados, los judíos se diseminaron por toda Europa y el Mediterráneo. En los siguientes 600 años, el enorme Imperio Romano, que para entonces había adoptado la religión Cristiana, se fue debilitando hasta quedar dividido en dos partes, una en Roma y la otra, llamada el Imperio de Oriente o Bizancio, en Constantinopla, conocida hoy en día como Estambul. Warburg comenta que esto creó una escisión entre las Iglesias Romana y Ortodoxa Griega.

En el siglo V d.J.C., el Imperio Romano de Occidente cayó vencido tras los ataques de los Godos, los Visigodos y los Vándalos que provenían del norte, y quienes al final saquearon Roma y tomaron control de ambas costas del Mar Mediterráneo. El Imperio Bizantino, mientras tanto, sobrevivía pero se iba achicando. Con el paso del tiempo quedo confinado a lo que hoy en día se conoce como Turquía.
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En Europa Occidental, quedó muy poco de la civilización romanocristiana, ya que los pueblos y las ciudades fueron abandonados y las carreteras se fueron derruyendo por falta de reparación. Al este del Mediterráneo, la única cultura que florecía, aparte de la Grecobizantina, era la Persa.

III. El mundo árabe

Cuando el Imperio Romano Occidental colapsó y Bizancio redujo sus fronteras, la puerta quedó abierta para los Árabes. La civilización árabe salió del desierto para florecer en el comercio de especias y en otros negocios en el Medio Oriente y en la costa mediterránea. Al rededor del 570 d.J.C., el Profeta Mahoma, fundador del Islam, nació en la Meca.

Cuando tenía cerca de 40 años de edad escribió el Corán, inspirándose en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Warburg explica en su libro que Mahoma se refería a los Cristianos y a los judíos como "los pueblos de las escrituras", pero que a medida que las discrepancias empezaron a surgir entre la teología islámica y la judeocristiana, les atribuyó estos errores a los judíos.

Mahoma se dedicó después a convertir a las tribus árabes paganas al Islamismo. Su influencia llegó a todos los rincones, y el Islam ganó popularidad a través de los descendientes de Mahoma, las dinastías islámicas siguientes e incluso durante la llegada de los Turcos. El Islam permitió a los judíos y cristianos continuar practicando sus religiones respectivas, pero como resultado tenían que pagar impuestos más altos.

A diferencia de otros conquistadores del pasado, los árabes eran bastante tolerantes con otras culturas y religiones, y convivían y trabajaban con los judíos en paz por toda la costa mediterránea y en el Medio Oriente. De hecho, dice Warburg, los Cristianos de Europa Occidental fueron los que empezaron a perseguir a los judíos y los dejaron relegados a los ghettos.

La discriminación de los cristianos contra los judíos continuó desde la época de las Cruzadas hasta el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de ser victimas de esta discriminación, los judíos consiguieron avanzar social, política y económicamente en Europa Occidental.

IV. La caída turca

En los siglos XI y XII, el gran Imperio Árabe empezó a debilitarse por discordias internas. Esto le permitió al renaciente mundo cristiano occidental, que se había aliado con los bizantinos, recuperar Tierra Santa y volver a tomar el control del Mediterráneo oriental.

Del año 1100 al año 1145, los cruzados consiguieron asentarse en lo que hoy es el Líbano y en la parte norte de Israel. Los turcos, sin embargo, expulsaron a los cruzados y establecieron el Imperio Otomano en esta región, exceptuando a Marruecos y a España.

Más adelante impusieron un gobierno militar y se dedicaron a explotar a los pueblos que conquistaban y a destruir sus poblaciones y ciudades.

Ésta era la situación general en el Medio Oriente a principios del siglo XVIII, explica Warburg, época en la que Europa Occidental volvió a interesarse en él. A continuación se presenta una lista de hechos históricos importantes que han dado forma al conflicto que hoy en día conocemos como la Crisis del Medio Oriente.

V. El Movimiento Sionista

Desde que fueron expulsados de Palestina, los judíos siempre han creído que volverían a Jerusalén, o Sión, aunque nunca hubieran tomado medidas directas para conseguirlo. En su lugar, lentamente consiguieron la igualdad y el reconocimiento en Europa Occidental, al tiempo que conseguían niveles importantes de poder económico y político-a pesar de las tensiones con los cristianos.

Aún así, en Europa Oriental, por ejemplo en Polonia y Rusia, los judíos todavía sufrían persecución y se veían obligados a vivir en la pobreza.

Theodor Herzl, un joven reportero de un periódico judío, publicó en 1895 un panfleto titulado "El estado judío", en el que proclamaba que los judíos se apoderarían de Sión y serían hombres libres de nuevo. Su trabajo inspiró el movimiento Sionista, comenta Warburg, y gestó el Primer Congreso Sionista Internacional, que se reunió en Basilea, Suiza, en agosto de 1897.

VI. La Primera Guerra Mundial

En la década anterior a la Primera Guerra Mundial, un pequeño número de judíos polacos y rusos se asentaron en Palestina gracias a la ayuda financiera de los judíos estadounidenses. Adquirieron tierras de los árabes y construyeron comunidades que muy pronto florecieron.

A los palestinos no les molestaba porque les pagaban bien por la tierra y les ofrecían empleos. Estos judíos no estaban interesado en fundar un estado, pero sus actividades despertaron el interés de los judíos sionistas de Inglaterra y Alemania.

Un grupo de judíos sionistas de Alemania urgió al Emperador Guillermo II a negociar con los turcos la adquisición de una parte de Palestina. Esto, explica Warburg, espoleo la competitividad de los sionistas ingleses. De pronto explotó la guerra en Europa en agosto de 1914. Cuando Turquía y Bulgaria se unieron con Alemania y Austria toda la situación cambió. Desde el punto de vista de los Aliados, Palestina era ahora territorio enemigo. Rusia, por otra parte, "el perpetrador de repetidas agresiones contra los judíos se había convertido en un aliado", escribe Warburg.

VII. La Declaración de Balfour

Después de la Primera Guerra Mundial, los territorios de Israel pasaron a formar parte de Palestina, un protectorado británico que incluía Israel y partes de Jordania y Egipto. En una carta del ministro de asuntos exteriores británico, Lord Balfour, dirigida al financiero judío Lord Rothschild, el gobierno británico expresaba su intención de apoyar la creación de una nación judía en Palestina. Esta carta se conoce popularmente como la Declaración de Balfour de 1917.

VIII. El Sherif Hussein

Un año antes de la Declaración de Balfour, los británicos también se habían reunido con Sherif Hussein de Hejaz para llegar a un acuerdo con él. El gobierno británico prometió a los árabes libertad e independencia si les ayudaban a expulsar a los turcos. Hussein y sus hijos iniciaron una revuelta, cortaron una vía ferroviaria de vital importancia para los turcos y conquistaron territorios turcos estratégicos, bajo la dirección del oficial de la inteligencia británica T.E. Lawrence (también conocido como Lawrence de Arabia).

Aunque el acuerdo con Hussein no hacía mención especial de Palestina, según Warburg, éste implicaba de alguna forma que Palestina también se convertiría en un estado árabe autónomo. En otro importante punto, Hussein había dejado claro ante los británicos que, aunque no le importaba dejar que los judíos se asentaran en territorios de propiedad árabe, no permitiría la creación de un estado judío. Para la sorpresa de muchas naciones los británicos aceptaron.

IX. El Acuerdo Sykes-Picot

Había además otro acuerdo secreto de los británicos que ni Hussein ni los judíos conocían. Era un tratado secreto firmado en abril de 1916 con Francia y Rusia llamado el Acuerdo Sykes-Picot. El propósito era desmantelar el Imperio Otomano en grupos de poder, entregando partes del territorio a cada facción, el mismo territorio que los árabes pensaban quedaría bajo su control.

Los árabes se sintieron traicionados, al igual que los judíos. Nadie sabe por qué el gobierno británico actuó de la forma que lo hizo. Algunos creen que lo hizo por puros motivos imperialistas. Otros alegan que los británicos lo hacían en favor de los judíos. El resultado dejo a los judíos y a los árabes bajo el poder británico en Palestina. Aunque Gran Bretaña intentó ser equitativo con ambas partes, no entendía totalmente la magnitud de los problemas que había creado o la cultura de los pueblos que había afectado, dice Warburg. Además, los intereses de Gran Bretaña estaban realmente en la India y en el petróleo.

X. La Comisión Peel

"Como resultado de su constante mediación neutral, el gobierno (británico) alienó tanto a árabes como a judíos", dice Warburg en su libro. Los árabes no entendían a los occidentales, que habían puesto límites en sus territorios, y empezaron a ver a los judíos, con quienes habían anteriormente vivido pacíficamente, como representantes del imperialismo Occidental. "Lo que es más", continúa Warburg, "los inmigrantes judíos resultaron ser personas cultivadas con muchas ideas políticas, como el socialismo y la democracia, que eran ideas totalmente foráneas al orden feudal de la sociedad árabe".

En 1937, se hizo un plan para crear dos estados separados dentro de Palestina para los judíos y los árabes respectivamente. El plan es conocido como la Comisión Peel. Los árabes rechazaron el plan, ya que los obligaba a aceptar la creación de un estado judío y hacía que algunos palestinos tuvieran que vivir bajo reglas judías. Los judíos se opusieron al plan porque no les otorgaba suficiente territorio.

XI. La Segunda Guerra Mundial

A pesar de ello, los judíos acordaron negociar con los británicos, mientras que los árabes se negaron a participar. En 1939, el gobierno británico anunció el establecimiento de un estado árabe en Palestina en los 10 años siguientes. También anunció un límite en el número de inmigrantes judíos. Los árabes se opusieron otra vez.

Una vez que la Segunda Guerra Mundial hubo terminado y las atrocidades del Holocausto fueron divulgándose, los intereses por resolver el problema palestino se hicieron más intensos. Los simpatizantes pensaban que los judíos, quienes habían casi que desaparecido en su totalidad durante la Guerra, merecían tener un santuario y un lugar propio donde vivir. Sin embargo, los palestinos también querían tener un país propio.

XII. El Estado de Israel

Los británicos le entregaron el problema a la Organización de la Naciones Unidas, que formó la Comisión Especial para Palestina en busca de una solución. La solución fue un plan de partición que dividió el territorio palestino en porciones judías y árabes. El plan fue ratificado en noviembre de 1947, y el nuevo estado de Israel fue anunciado el 14 de mayo de 1948. Las tropas británicas fueron retiradas de Palestina, pero tan pronto lo hicieron, las naciones árabes contiguas atacaron el nuevo estado judío. Israel ganó la guerra resultante que duró un año, al igual que las demás guerras siguientes. Con cada guerra Israel fue ganando más y más territorio.


TEMA II
ETAPAS DE UN PROCESO DE PAZ


I. 1948

El mandato británico sobre Palestina termina el 14 de mayo y las autoridades judías declaran un nuevo Estado de Israel. Muchas naciones reconocen el nuevo país. Un ejército árabe invade Israel y la lucha continúa hasta comienzos de 1949, cuando todas las partes firman un acuerdo de tregua que establece las fronteras del nuevo estado Judío.

II. 1951

Egipto niega a Israel el acceso al Canal de Suez y bloquea el uso del estrecho de Tiran, único acceso directo de Israel al Mar Rojo. Los palestinos comienzan las invasiones en tierra israelí desde la franja de Gaza y Cisjordania. Israel invade la península del Sinaí. También tomaron Gaza y Sharm el Sheik en la cima de la península del Sinaí que controla el acceso al Golfo de Aqaba y el Océano Índico. Israel se retiró en 1957, después de que su acceso al Golfo fuera garantizado mediante un acuerdo de alto el fuego de las Naciones Unidas.

III. 1967

En mayo del 67, Egipto había firmado una alianza con Siria, Jordania e Irak, y adentró sus tropas en Sinaí. La movilización parecía indicar un inminente ataque contra Israel. Como respuesta, Israel inició un ataque militar contra Egipto, Jordania y Siria, conocido como La Guerra de los Seis Días. Las tropas israelíes tomaron Gaza, Sinaí, el este de Jerusalén, Cisjordania y Las Alturas de Golán. La guerra finalizó el 10 de junio, después de la intervención de las Naciones Unidas y la negociación de un alto el fuego.

IV. 1979

Egipto e Israel firmaron un tratado de paz el 26 de marzo conocido como el Acuerdo Del Campo de David que finalizó formalmente el estado de guerra que habían mantenido durante treinta años. La cumbre, liderada por el presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter en el Campo de David, condujo al reconocimiento por parte de Egipto de los derechos de existencia de Israel y la liberación de la península del Sinaí. Las dos naciones también establecieron relaciones diplomáticas.

V. 1982

En junio, tropas israelíes iniciaron la Operación de Paz para Galilea al sur del Líbano para vengarse de los años de asaltos y provocaciones de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). La armada israelí invadió el Líbano y rodeó Beirut. Después de varias semanas de intensos enfrentamientos, la OLP acordó salir de Beirut y trasladarse a otros países árabes.

VI. 1991

En octubre, se convocó una conferencia de paz en Madrid para iniciar conversaciones de paz entre Israel y Siria, Líbano, Jordán y los palestinos. Esas negociaciones resultaron en un tratado de paz entre Israel y Jordania, y una serie de acuerdos con los palestinos.

VII. 1993

A lo largo de 1992, la OLP e Israel mantuvieron negociaciones secretas cerca de Oslo, Noruega. El resultado final fue la firma del acuerdo de paz entre ambos en Washington D.C. en septiembre de 1993. El tratado garantizaba un restringido autogobierno para los palestinos en Jericó y Gaza, y suavizó el camino para un tratado permanente que prometiera resolver el estatus de Gaza y Cisjordania. El acuerdo fue sellado por un histórico apretón de manos entre Yasser Arafat y el primer ministro israelí, Yitzhak Rabin quien, más tarde, junto con el ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Shimon Peres, ganó el Premio Nobel de la Paz de 1984 por sus esfuerzos.

VIII. 1994

En febrero, el colonizador judío Baruch Goldstein disparó y mató al menos a 29 palestinos cuando estaban rezando en una mezquita de Cisjordania y los supervivientes lo apalearon hasta la muerte. La tensión era muy fuerte pero Israel se retiró de Jericó en Cisjordania y en Gaza en mayo. En julio, Arafat volvió a la nuevamente autónoma Gaza despúes de más de un cuarto de siglo de ocupación israelí. Entonces Arafat se convirtió en el líder de la autoridad palestina. En octubre, el Primer Ministro israelí Rabin y el rey Hussein de Jordania firmaron un tratado de paz en una ceremonia a la cual asistió el presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton.

IX. 1995

En septiembre, Rabin y Peres firmaron un acuerdo expandiendo el autogobierno palestino en Cisjordania y dando el control a la autoridad palestina de seis grandes ciudades del área. Dos meses más tarde, el estudiante ultranacionalista israelí, Yigal Amir, quien se opuso al proceso de paz, asesinó a Rabin en una reunión de paz en Tel Aviv. Pocas semanas después de su asesinato, tropas israelíes partieron de las ciudades, dándole a los palestinos autonomía sobre seis ciudades de Cisjordania como parte de los Acuerdos de Oslo.

X. 1996

En enero los palestinos eligieron a Arafat como presidente de la Autoridad Palestina, en las primeras elecciones que este pueblo realiza desde la formación de Israel (país creado en 1948). Pero una vez que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aprobó un nuevo proyecto de alojamiento de judíos al este de Jerusalem, se produjeron nuevos actos violentos. Un grupo extremista palestino llamado Hamas reclamó la responsabilidad de un acto terrorista que mató a 15 personas e hirió a 170. El Gabinete Israelí reaccionó amenazando con el cese de las conversaciones de paz hasta que terminaran las acciones terroristas.

XI. 1998

El presidente Clinton presidió la Cumbre del Medio Oriente en el Centro de Conferencias Wye River, en Maryland, donde Netanyahu y Arafat firmaron el Acuerdo Wye River, un convenio de tierra a cambio de paz que involucró los territorios de Cisjordania.

XII. 1999

Los votantes israelíes eligieron como primer ministro a Ehud Barak, el soldado israelí más condecorado, quien obtuvo una mayoritaria victoria sobre Netanyahu. Barak promete continuar con la retirada de tropas de Cisjordania y la Franja de Gaza. En septiembre, Barak y Arafat firmaron un acuerdo para poner en práctica el Acuerdo Wye River. Israel liberó a doscientos prisioneros palestinos y traspasó el control de la tierra de Cisjordania a los palestinos. En mayo, Barak, Arafat y Clinton se reunieron en Oslo y acordaron continuar el proceso de paz.

XIII. 2000

El presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, invitó a Barak y a Arafat a una cumbre triple en el Campo de David, poniendo como fecha límite para una aproximación al acuerdo de paz el 13 de septiembre. Las conversaciones comenzaron el 11 de julio y terminaron 15 días más tarde sin haber alcanzado ningún acuerdo. Una serie de acontecimientos condujeron a violentos enfrentamientos entre Israel y Palestina.


TEMA III
SITUACIÓN ACTUAL


I. RENCUENTO DE LOS HECHOS:

El ruido de los tanques que entraron en Ramallah al amanecer del Viernes Santo retumbaba por todos lados como un trueno. Yasser Arafat sabía que iban detrás de él. Atrincherado en un despacho de dos habitaciones sin ventanas, sólo pudo protestar cuando 100 vehículos acorazados, 60 tanques y 2.500 soldados israelíes rodearon su cuartel general y tomaron posiciones para un ataque con aires de venganza. Arafat llamó por teléfono a todos los diplomáticos que pudo pidiéndoles ayuda. Según manifestaron a TIME fuentes que se encontraban dentro de su oficina, Arafat les advirtió que se produciría un enfrentamiento sangriento entre sus fuerzas y el Ejército israelí, con la esperanza de que la comunidad internacional obligara a los israelíes a desistir. Llamó a la habitación del hotel de Jerusalén donde se alojaba Anthony Zinni, enviado especial estadounidense en la región y le pidió que se comunicara con sus superiores en el gobierno de Bush para impedir lo que estaba a punto de ocurrir. "Es un ataque personal contra mí", dijo. "Quieren librarse de mí".

Tenía razón. Fuentes del gobierno israelí declararon a TIME que horas antes al asalto al complejo de Arafat en represalia por la matanza ocurrida durante la Pascua judía, en la que un terrorista suicida de Hamas mató a 21 israelíes y un turista en la ciudad costera de Netanya, el primer ministro Ariel Sharon informó a los miembros de su gabinete que quería enviar fuerzas a Ramallah para arrestar a Arafat y expulsarlo de los territorios palestinos. "Deberíamos echar a Arafat fuera del país", dijo Sharon. "Debemos impedir que se quede".

Pero los altos cargos de las agencias de inteligencia y seguridad israelíes alegaron que liberar a Arafat del confinamiento de 4 meses en Ramallah que le había impuesto Israel y obligarle a salir al extranjero le animaría a conspirar abiertamente con grupos terroristas para organizar atentados contra Israel. Ministros del gabinete dijeron a TIME que a las 5:30 de la mañana del viernes, Sharon cambió de estrategia: las fuerzas israelíes "aislarían" a Arafat en su cuartel general de Ramala, destruirían los edificios colindantes y arrestarían o matarían a los subordinados de Arafat que se encontraran allí. "A lo único que nos comprometimos", le comunicó a TIME el ministro de Interior Uzi Landau, "fue a no eliminarle".

Para los más duros del gobierno de Sharon, esta decisión fue un acto de constricción. Para gran parte del mundo, la ofensiva israelí, aunque se produjera tras meses de rabia acumulada por el terrorismo palestino y la incapacidad o la negativa de Arafat para detenerlo, fue un impresionante despliegue de agresión. También fue la escalada más peligrosa de una guerra que odian ambos bandos pero que les resulta imposible evitar.

Las patéticas imágenes de guerra sin cuartel en Cisjordania parecieron tener un impacto especialmente demodelor en Washington y en el rancho del presidente estadounidense en Crawford (Texas). Después de meses de permanecer al margen, el gobierno de Bush acababa de regresar de puntillas al ruedo negociador, en un intento por aplacar la resistencia árabe a una campaña militar norteamericana contra Iraq.

Fuentes árabes e israelíes manifestaron a TIME que tanto Sharon como Arafat llamaron al secretario de Estado Colin Powell cuando Israel movilizó a sus fuerzas. Cuando Bush se despertó el viernes por la mañana en Crawford, fue informado del ataque israelí durante la reunión diaria sobre seguridad nacional. Después, Bush convocó una videoconferencia de una hora con su equipo de seguridad nacional para discutir la crisis. Bush decidió que el gobierno limitaría sus declaraciones públicas a una conferencia de Powell esa misma tarde y que en las declaraciones no criticarían a Israel.

Powell le pidió a Sharon que "considerase las consecuencias" de sus acciones y redujera al mínimo el número de víctimas civiles, pero de hecho les dio luz verde a los israelíes. Funcionarios de la Casa Blanca comunicaron que aunque el gobierno ha abandonado los esfuerzos para negociar un alto el fuego entre palestinos e israelíes, no tiene previsto restringir a Israel ni lanzar una nueva iniciativa para detener la violencia. "En última instancia vamos a esperar que pase la tormenta", declaró a TIME un alto consejero de Bush.

Antes de irrumpir en el complejo de Arafat, los israelíes gritaron por los altavoces a los que se encontraban dentro: "Entreguen las armas y salgan". Funcionarios israelíes dijeron" a TIME que el batallón Egoz, una unidad de élite, dirigió la incursión por cada habitación con el apoyo de francotiradores apostados en los tejados vecinos. Pasadas 24 horas, los israelíes habían arrestado a 150 palestinos —incluidos algunos hombres fugitivos más buscados— herido a 40 guardaespaldas de Arafat y matado a otros cinco.

Con Arafat sólo quedaban consejeros y un puñado de guardaespaldas, porque siete horas antes de la invasión israelí Arafat había enviado a sus casas a sus principales colaboradores. Sin suministro eléctrico, Arafat tuvo que utilizar un generador de corriente. Los soldados israelíes dejaron sólo algunas habitaciones a Arafat. "Tendrá que pedirnos permiso hasta para ir al baño", dijo un oficial de inteligencia israelí a TIME, sin exagerar mucho el caso.

Lo que todavía no está claro es si los israelíes han conseguido algo con este ataque. Mientras los funcionarios israelíes acudían a los medios de comunicación el viernes para explicar la operación militar de Ramallah como un movimiento defensivo contra futuros ataques terroristas, una chica palestina de 16 años hacía estallar su carga explosiva en un supermercado de Jerusalén, matando a dos israelíes. En ambos bandos, la ola de violencia ha silenciado la esperanza creada por las tímidas conversaciones sobre un supuesto alto el fuego y paralizado la posible continuación del proceso de paz que se iniciaron con el regreso de Zinni a la región el mes pasado.

La invasión israelí se produjo horas después de que los 22 países árabes apoyaran una propuesta de paz del príncipe heredero de Arabia Saudí, Abdullah, que por primera vez en la historia, ofrecía a Israel la normalización de relaciones con los árabes a cambio de la retirada hebrea de todos los territorios ocupados durante la guerra de 1967 y el regreso de los refugiados palestinos a sus hogares en lo que ahora es territorio israelí. Pero cualquier acercamiento entre las dos partes que se pudiera producir tras el anuncio de la Liga Arabe quedó hecho trizas el Viernes Santo.

En una reunión de siete horas para planificar la invasión de Ramallah, los miembros del gabinete israelí concordaron que la cumbre de Beirut era un paso hacia la aceptación de la legitimidad de Israel por los árabes, pero poco más. Los términos de la propuesta de Abdullah siguen siendo inaceptables para Israel. Además Sharon montó en cólera porque los líderes árabes no habían condenado el atentado de Pascua.
Diplomáticos árabes entrevistados por TIME acusaron al primer ministro israelí de sabotear deliberadamente el gesto de paz árabe con su ataque a Arafat. En una entrevista con TIME, Abdullah calificó el ataque de Sharon contra Arafat como "una acción brutal, despreciable, salvaje inhumana y cruel". Y continuó: "Las acciones que estamos presenciando son propias de un criminal con las manos manchadas de sangre", y prometió que " continuará la resistencia palestina contra la ocupación israelí".

¿Y ahora qué va a pasar? Los ecos recientes del conflicto han dejado a los israelíes y palestinos de la calle mudos de horror y al resto del mundo perplejo ante una contienda que parece no tener fin. En plena vorágine de fuego de mortero, atentados, conferencias de prensa urgentes y grandes titulares, se plantean cuatro cuestiones:

¿Por qué Israel persigue a Arafat con tanto ensañamiento?
Entre los ciudadanos israelíes, cundía el clamor pidiendo represalias masivas por la matanza de la semana pasada en Netanya. En los últimos meses, el grado, la audacia y el nivel de destrucción de los atentados palestinos contra solados y civiles israelíes han ido en aumento. Sin embargo, el ataque del miércoles pasado superó en barbarie a todos los anteriores en los 18 meses desde el inicio de la Intifada. El terrorista de Hamas planeó el atentado para matar a los turistas del Hotel Park justo cuando se sentaban a la mesa para celebración gastronómica que conmemora la liberación de los judíos de la opresión del faraón. La mayoría de las víctimas eran ancianos israelíes. Los terroristas idearon la masacre de Pascua para mandar un mensaje: ningún israelí está a salvo dondequiera que se encuentre.

Cuando el gabinete de Sharon se reunió en una sesión de emergencia al día siguiente, los militantes golpearon de nuevo, matando a varios colonos en la ciudad cisjordana de Nablús. Funcionarios israelíes dijeron a TIME que los ministros del gabinete decidieron inmediatamente llevar a cabo una represalia militar y hablaron durante seis horas sobre la manera de castigar a Arafat. Los israelíes entienden que Arafat no puede controlar totalmente a Hamas, pero se quejan de casi nunca lo intenta. No ha podido arrestar a cientos de militantes de Hamas y sus seguidores de la Jihad Islámica, a los que Israel ha identificado en las listas de terroristas entregadas a la Autoridad Palestina. Es más, según los israelíes, al glorificar a los terroristas como "mártires", Arafat los anima y se pone de su parte. En cualquier caso, si un día Hamas mata israelíes, al día siguiente es la Brigada de los Mártires de Al-Aqsa, grupo surgido de la organización política cercana a Arafat Al Fatah, que ha superado a Hamas como el principal instigador de los atentados.

Los israelíes creen que Arafat ha mantenido un doble lenguaje durante sus conversaciones con Zinni sobre un alto el fuego. Funcionarios norteamericanos confirmaron a TIME que antes del atentado de Netanya, Zinni había hecho progresos para un alto el fuego. Había pedido a los dos bandos que le entregaran una lista de condiciones que deseaban ver cumplidas para acceder a la tregua. A principios de la semana pasada, Zinni había reducido las dos listas de exigencias a un sola propuesta "integradora", que presentó a Sharon y Arafat el día antes de la Pascua judía.

Según un alto funcionario del departamento de Estado, Zinni les dijo: "Es el momento de decidirse, de tomar una decisión". Según esta fuente, los israelíes aceptaron; Arafat, alegando que el plan perjudicaba a los palestinos, lo rechazó. Después de la matanza de Netanya, Arafat intentó dar la impresión de que estaba dispuesto a firmar un alto el fuego, pero nadie le creyó. Según un alto funcionario estadounidense, "Ni siquiera puedo decir que esté de acuerdo en poner en práctica el plan de Zinni".

Los israelíes creen que han dado muestras de una contención admirable al no intentar expulsar o matar a Arafat. Tampoco dispararon un solo tiro hasta que concluyó la cumbre árabe, para no entorpecer la aprobación de la iniciativa saudita. Consejeros de Sharon dicen que el primer ministro se contuvo de expulsar a Arafat no sólo por el consejo de sus altos mandos militares sino porque siente que el Gobierno de Bush no quiere que dé todavía un paso irrevocable. "Tenía a Washington en el fondo de sus pensamientos", dice un ayudante de Sharon.

¿Conseguirá la estrategia israelí frenar el terrorismo palestino?
Incluso el miembro más duro del gabinete israelí diría que, al menos en el futuro inmediato, la respuesta es negativa. Pero el asedio al cuartel general de Arafat fue solo el primer paso en el plan del Ejército israelí. Fuentes militares manifestaron a TIME que el Ejército piensa mantener a las tropas en Ramallah durante un mes en busca de pistoleros y terroristas. Si el despliegue tiene éxito y arrestan a muchos sospechosos palestinos con pocas víctimas israelíes, el Ejército repetirá la operación en otras ciudades bajo control palestino. La semana pasada Israel llamó a 20.000 reservistas para disponer de un contingente de tropas que entrarían en acción cuando avancen las fuerzas de los primeros asaltos.

Aunque los israelíes eligieron Ramallah principalmente por la presencia de Arafat, también creen que esta ciudad está plagada de terroristas. La semana pasada, funcionarios de inteligencia israelí dijeron que sus fuerzas estaban buscando a dos líderes importantes de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa. Dicen que Nasser Awwas, uno de los fundadores de la organización, ha pasado a la clandestinidad en Ramallah, junto con el líder de la Brigada y jefe de Fatah en Cisjordania Marwan Barghouti. Considerando que Arafat no quiere arrestar a los suyos, los israelíes planean hacer el trabajo por él.

Pero esta ofensiva podría tener el efecto contrario: aumentar la simpatía popular por Arafat, aumentar la sensación asedio entre los palestinos y hacer que los diferentes grupos palestinos aúnen esfuerzos contra la ocupación enemiga. La semana pasada los grupos militantes palestinos se apresuraba a respaldar a Arafat y amenazaban a Israel con más violencia. Hamas declaró que las facciones secular e islamista han acordado coordinar esfuerzos para la lucha. Otro grupo extremista, el Frente Popular para la Liberación de Palestina, anunció que "todos los israelíes, dentro y fuera de Israel, están en el punto de mira". Incluso algunos israelíes consideraron que la iniciativa de Sharon de Ramallah sólo serviría para empeorar la situación. Yossi Beilin, miembro del Partido Laborista israelí de centro izquierda que forma parte de la coalición gubernamental, dice: "Las represalias no detendrán los atentados suicidas. No harán más que multiplicarlos".
Para complicar las cosas, el grupo libanés chiíta Hezbolá, que ayudó a expulsar a las fuerzas israelíes del Líbano hace dos años, ha incrementado ostensiblemente su apoyo a la intifada en enero. Funcionarios jordanos arrestaron a tres guerrilleros de Hezbolá sospechosos de intentar pasar armas a Cisjordania. Los israelíes afirman que el grupo fue responsable de una incursión en el norte de Israel que acabó con la vida de seis ciudadanos israelíes. En una entrevista con TIME la semana pasada, Naim Qassem, segundo líder de Hezbolá, dijo: "Es nuestro deber estar del lado [palestino] y ofrecerles todo tipo de apoyo".

¿Someterá ahora Arafat a los militantes?
Este es probablemente el único punto en que israelíes y palestinos están de acuerdo: no lo hará. Pero ofrecen distintas explicaciones sobre el motivo. Miembros del Gobierno de Sharon, gran parte del pueblo israelí y varios funcionarios del Gobierno de Bush creen que Arafat puede enfrentarse a grupos como Hamas y la Jihad islámica. Pero prefiere no hacerlo, en parte porque teme que eso le restaría poder. Algunos israelíes exasperados acusan a Arafat de no enfrentarse a los terroristas palestinos porque, se beneficia de él de una forma perversa: las constantes oleadas de atentados han desmoralizado a capas de la sociedad israelí y provocado el aumento de la respuesta militar de Sharon, que deja a Israel como el agresor ante los ojos de casi todo el mundo.

Los palestinos alegan que la pasividad de Arafat está motivada por su falta de poder, no de voluntad, y la culpa la tienen los israelíes. A medida que se intensificaba el conflicto, las fuerzas de seguridad de Arafat han arrestado a docenas de militantes buscados por los israelíes. Pero los funcionarios palestinos, e incluso algunos israelíes, dicen que los cuatro meses que ha durado el sitio contra Arafat han inmovilizado al líder palestino, lo ha desconectados de sus lugartenientes y ha evitado que llevase a cabo más arrestos. Y ahora que los israelíes han diezmado toda su estructura de mando y comunicaciones, Arafat ha perdido la poca autoridad que conservaba. "Este es el momento de la verdad", dice el asesor de Arafat Ed Abington, un ex diplomático estadounidense. "Veremos si mejoran las cosas sin Arafat. Yo creo que no van a mejorar".

¿Tiene el gobierno de Bush la solución ?
Los funcionarios árabes reunidos en Beirut la semana pasada dijeron que si el gobierno norteamericano quiere seguir adelante con su guerra contra el terrorismo, será mejor que intervenga pronto, lo que en opinión de los árabes significa un aumento de la presión sobre Sharon. Diplomáticos de la región reaccionaron enfurecidos a la decisión israelí de lanzar un ataque sobre Arafat justo cuando se divulgó la noticia de la histórica oferta árabe de normalizar relaciones con Israel. El viernes, funcionarios de Marruecos en Arabia Saudita rogaron a la Casa Blanca que detuviera los tanques de Sharon. "La gente está indignada", dice un diplomático árabe. "La percepción es que Estados Unidos si no les está dando luz verde, les da luz ámbar".

A pesar de estas advertencias, la semana pasada el gobierno estadounidense comenzó a dar marcha atrás tras un breve coqueteo con la idea de comprometerse con firmeza en el conflicto palestino-israelí. La negativa de Washington a hablar en contra de las operaciones de Sharon indica que los duros como Cheney, que en el pasado afirmó que Estados Unidos debería dejar a Sharon ocuparse del problema terrorista de Israel, han recuperado el control sobre la política norteamericana sobre Oriente Medio.

La espiral de violencia de la semana pasada fue particularmente embarazosa para Cheney, un reticente negociador de paz, que de todas formas se metió en faena, primero ofreciéndose para reunirse con Arafat si el líder palestino accedía a unas cuantas condiciones, y luego pidiéndole en privado a Sharon que permitiera viajar al líder palestino a Beirut. Cheney fue rechazado por ambos. El trabajo sucio recayó en Powell, quien pasó casi toda la semana pasada recibiendo llamadas del búnker de Arafat y tranquilizando a los líderes árabes y europeos indignados por las acciones de Israel.

Funcionarios norteamericanos dicen que no se han rendido: Zinni sigue en la región, todavía intentando negociar un alto el fuego. Aparte de eso, la idea dominante en Estados Unidos es esperar el resultado del conflicto, dando por sentado que los dos bandos al continuar con los enfrentamientos sangrientos, se encontrarán en un callejón sin salida antes de que Estados Unidos intervenga de nuevo. Pero en los últimos 18 meses, ni los israelíes ni los palestinos han dado indicios de ceder el terreno, y esto ha dejado a Estados Unidos como espectador de un conflicto que escapa todo control y es incapaz de evitarlo. "¿Qué otra cosa podemos hacer?", Pregunta un funcionario de la Casa Blanca. "¿Qué otro rumbo puede tomar el presidente?". Si las cosas empeoran, como todo parece indicar que ocurrirá, Bush se verá obligado a encontrar respuesta a esa pregunta.
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TEMA IV
LOS PROTAGONISTAS


I. YASSER ARAFAT.

Presidente de la Autoridad Nacional Palestina y líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yasser Arafat nació en Jerusalén, en diciembre de 1929, en el seno de una familia de clase media. Su nombre original es Mohamed Abed Ar`Ouf Arafat, pero posteriormente habría de adoptar su nombre de guerra, Yasser, que significa "el afortunado" y mantuvo su apellido, Arafat que significa "crestas", un montículo cercano a La Meca.

Comenzó estudios de Ingeniería en El Cairo en 1949 pero dos años más tarde regresó a su patria y con su padre y sus hermanos se enroló en una milicia paramilitar para defender los poblados árabes contra ataques de las organizaciones sionistas "Irgulki" y "Haganah".

Arafat luchó en Jerusalén por primera vez contra las fuerzas israelíes en 1948 cuando se fundó el Estado de Israel. En 1952 Arafat creó "La unión de Estudiantes Palestinos" que presidió hasta 1956. En ese año combatió en el ejército egipcio como experto en demolición y sabotaje, contra los británicos, y obtuvo el grado de teniente. Terminada la guerra viajó a Kuwait y, junto con su amigo Salah Khyalaf, estableció en 1959 las bases del futuro Movimiento de Liberación Al Fatah que, en 1965, iniciaría operaciones contra Israel.

Esas operaciones se multiplicaron al ser varios los grupos que luchaban contra el Estado de Israel y de ahí surgió el Movimiento para la Liberación de Palestina, OLP. Cuatro años después, en 1969, Arafat asumió la presidencia de la Organización. En 1973, luego de la guerra árabe-israelí, Arafat logra que las grandes conferencias internacionales como la ONU, OUA, Liga Árabe, Conferencia de los Países Islámicos y Países No Alineados, lo conozcan a él y a su movimiento como representantes únicos y legítimos del pueblo palestino.

En 1975 la ONU reconoce la existencia de la OLP. Como presidente del Comité Ejecutivo de esta organización, Arafat ha sido víctima de varios atentados, ha sufrido sucesivas expulsiones de distintos países árabes y motines de los mismos palestinos. De hecho, en mayo de 1983, el jefe militar palestino, Abu Musa, se reveló contra el liderazgo de Arafat y un mes después los 12.000 combatientes de la OLP en el Líbano iniciaron una feroz batalla en el valle de la Baqaa.

En 1987, pasado el verano, comenzó otro levantamiento popular palestino en los territorios ocupados llamado "Intifada". El 15 de Noviembre de 1988, durante una reunión del Consejo Nacional Palestino en Argel se proclamó el Estado Palestino y se aceptaron las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de la ONU, anteriormente rechazadas por la OLP, lo que suponía reconocer el derecho de Israel a existir.

En marzo de 1989 el Comité Ejecutivo de la OLP nombra a Arafat presidente del recién autoproclamado Estado Palestino y aunque el líder palestino sufriera un nuevo revés internacional como consecuencia de su alineamiento contra Irak en la Guerra del Golfo (1991), Arafat consiguió que el Consejo Nacional Palestino acepte una conferencia de paz sobre Oriente Medio, según una iniciativa de Estados Unidos, propuesta por Bus al finalizar la guerra del Golfo.

La Conferencia, celebrada inicialmente en Madrid en 1991, continuó en Washington y aunque la OLP no figuró como miembro de la Conferencia, los representantes palestinos mantuvieron continuos contactos con Arafat, hasta ser reconocidos como la voz de la OLP.

Después de 11 rondas de negociaciones, el 13 de septiembre de 1993, Arafat y el Primer Ministro Israelí, Isaac Rabin, firmaron un histórico acuerdo de paz en Washington, ante la presencia de presidente norteamericano Bill Clinton. Con un apretón de manos entre los que hasta entonces y durante más de cuarenta años habían sido enemigos irreconciliables, se inició una nueva etapa en el proceso de paz de Oriente Medio.

El 6 de Octubre comenzaron las primeras negociaciones entre Yasser Arafat e Isaac Rabin para poner en marcha el acuerdo firmado en Washington y el 4 de mayo de 1994, en El Cairo, ambos dirigentes firmaron el acuerdo de autonomía de Gaza y Jericó.

A partir de entonces, se inició la retirada de las tropas israelíes de estos dos territorios, siendo reemplazadas por las fuerzas palestinas de seguridad. El 12 de febrero de ese año Arafat juró cargo como primer Presidente de la Autoridad Nacional Palestina en Gaza y Cisjordania.
Por su decisivo esfuerzo para crear las condiciones de paz en el Medio Oriente, el 24 de noviembre de 1994 le fue entregado por el Príncipe Felipe de Borbón de España el Premio Príncipe de Asturias, junto con el Primer Ministro Israelí Isaac Rabin.

Ese mismo año, el 10 de diciembre de 1994, Arafat fue galardonado con el Premio Nóbel de la Paz, el máximo galardón por su contribución a la paz, que comparte con Isaac Rabin y el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Israel, Simón Pérez.

II. EHUD BARAK.

Primer Ministro de Israel y líder del Partido Laborista, Ehud Barak nació en 1942 en el Kibbutz Mishmar Hasharon, Israel, (gobernado en ese momento por Gran Bretaña). Se licenció en 1976, en Física y Matemáticas en la Universidad de Stanford, California, en 1978.

Ingresó como soldado en las Fuerzas Armadas de Israel (IDF) en 1959, y más tarde alcanzó el grado de Comandante de una unidad de elite. Ha sido Comandante de la División Acorazada y director del Servicio de Inteligencia de Israel.

Durante la guerra de los Seis Días, en 1967, fue comandante del grupo de reconocimiento. Y también participó en la Guerra de Yom Kippur , en 1973. En junio de 1982, fue jefe de Organización de las IDF, y ascendió a General.

En abril de 1991, fue General de Estado Mayor y alcanzó el grado de General en jefe de las Fuerzas Armadas de Israel, máxima graduación militar.

Tiempo después participó en las negociaciones con los delegados de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) para el repliegue militar israelí de Gaza, tras el acuerdo de autonomía para esa zona, y para el enclave cisjordano de Jericó, firmado el 4 de mayo de 1994, en El Cairo, siguiendo los Acuerdos de Oslo.

Poco después decide dejar su carrera militar para iniciarse en la política. Así, en julio de 1995, fue nombrado ministro del Interior, y el 23 de noviembre, ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Israel. Cargo que hasta ese momento era ocupado por Simon Peres, nuevo jefe del Gobierno Israelí y titular de Defensa, tras el asesinato de Isaac Rabin, el 4 de noviembre de 1995.

El 9 de junio de 1996 Barak fue sustituido al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores por David Levy, nombrado para este cargo en el nuevo gobierno de Benjamín Netanyahu.
Un año después, El 3 de junio de 1997, Ehud Barak fue elegido en elecciones internas líder del Partido Laborista, el principal partido de la oposición, sustituyendo así a Simón Pérez.

Tiempo después, el 17 de mayo de 1999 fue elegido por su partido para ser candidato en las elecciones generales y obtuvo una amplia mayoría frente al hasta ese momento primer ministro, Netanyahu.

De esta forma, el 7 de julio de 1999, el jefe saliente del Gobierno Israelí, Benjamín Netanyahu, traspasó los poderes a su sucesor, el laborista Ehud Barak, en la oficina del Primer Ministro en Jerusalén. Barak, como general retirado, ha sido galardonado con la Medalla al servicio y es el militar más condecorado del Ejército Israelí.


TEMA V
ANÁLISIS DEL CONFLICTO DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LOS RESENTIMIENTOS HISTÓRICOS


I. CITA DE LOS PRIMEROS PUNTOS DE LA CARTA DE LA PAZ.

Punto I: “Los contemporáneos no tenemos ninguna culpa de los males acaecidos en la Historia, por la sencilla razón de que no existíamos.

Punto II. “¿Por qué, pues, debemos tener y alimentar resentimientos unos contra otros si no tenemos ninguna responsabilidad de lo acontecido en la historia?

Punto III. “Eliminados estos absurdos resentimientos, ¿por qué no ser amigos y así poder trabajar juntos para construir globalmente un mundo más solidario y gratificante para nuestros hijos y nosotros mismos?

II. ANÁLISIS PERSONAL DEL CONFLICTO.

Estos dos primeros puntos de la Carta de la Paz encajan perfectamente en el conflicto Palestino-Israelí. Sobre todo al tratarse de un conflicto que se basa y surge de hechos históricos y religiosos que surgieron entre los dos países.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que los países del Medio Oriente son países muy apegados al pasado, estos hacen un rencuentro siempre de todo lo que ha acontecido en su historia son incapaces de olvidar; Países basados en regímenes políticos completamente religiosos, logran, según nuestra concepción occidental, llegar al fanatismo radical.

Todo ese fanatismo y radicalismo, ha conllevado a estos países a ser sumamente susceptibles de resentimientos; y percibimos en su población varios tipos de resentimientos, como el resentimiento histórico, resentimiento colectivo y el resentimiento absurdo. Simplemente no logran olvidar los conflictos que han tenido en su pasado. Ellos condenan a personas que no son culpables por los hechos de otros que ya no existen; y es por esa aptitud que se originan nuevos conflictos y con estos conflictos, se originan más resentimientos.

Entre Palestina e Israel se origina un conflicto primordialmente territorial y un choque de culturas y religiones. Los Palestinos no quieren aceptar el estado de Israel, que se les ha impuesto no hace mucho tiempo a los Palestinos. Este corto plazo hace difícil el perdón y el tratar de realizar una reconciliación del Estado Palestino con el Estado de Israel. Vemos que a través de los enfrentamiento entre estos dos países se han originado grandes y profundas cicatrices, difíciles de curar, originando un resentimiento colectivo entre los dos países; y este resentimiento se siembra de generación en generación, y como los resentimientos lo único que hacen es original más daño, se realizan más enfrentamientos, más muerte que originan más odio y resentimiento.

Los gobernantes de esos países han tratado de llevar a cabo el punto tres de la Carta de la Paz, tratando de olvidar sus resentimientos y ser amigos. Pero siempre que dan en puros intentos, ya que no quieren trabajar juntos y es que, en el caso particular de Palestina, quieren conseguir un mundo mejor, pero sin el Estado de Israel, los cuales los palestinos los consideran como profanos, impíos e invasores. Lo que se ha visto, es que cada lado quiere defender sus intereses, y nadie quiere ceder, hablan de que van a mantener la paz y cuando el otro país se tranquiliza, los que hablaron de paz son los primeros que invaden para lograr obtener sus intereses.

Observamos que los puntos uno y dos de la Carta de La paz nos habla de los resentimientos históricos y que el punto tres y siguientes de la carta de la Paz nos habla de los pasos para conseguir la paz. En el conflicto de Israel y Palestina, los conflictos establecidos en los dos primeros puntos de la Carta de la Paz concuerdan con su realidad; pero cuando se trata de los otros puntos de la Carta de la Paz, denota la poca importancia que le han dado estos países, tomando estos puntos como artimañas para engañar a su contrincante.

Otro asunto importante es que los Israelíes tienen el apoyo pleno de los Estados Unidos de Norteamérica y de Inglaterra y estos en forma indirecta y por omisión, le han dado todo el respaldo a Israel de hacer y realizar los atropellos que han venido sucediendo contra Palestina. Los Palestinos saben de este apoyo, al percatarse que ante las medidas extremas que realiza Israel contra su pueblo palestino, ha surgido, frente a este país, un gran sentimiento de impotencia, derivándose de esto un gran resentimiento, un gran sentido de venganza; y no solo contra el pueblo de Israel, si no, también, en contra de Los Estados Unidos e Inglaterra, conllevando con esto la alimentación del odio y el rechazo de los países occidentales en Palestina y en toda la comunidad Árabe.

Lo más penoso es que estos países no quieren cambiar, especialmente Palestina porque considera a los Israelitas como invasores y al ser de una religión diferente a la suya, no tolerarán a Israel, ni querrán respetarlo; haciendo lo posible por hundirlo, con el apoyo de la comunidad árabe. Al no querer cambiar y ser países tan cerrados no trabajaran arduamente para conseguir la paz.

TEMA VI
APORTES PARA LA RESOLUCIÓN O CONTRIBUCIÓN A LA PAZ DEL CONFICTO


En este momento, al analizar el conflicto, desde el punto más realista posible, nos percataremos de que un proceso realista y duradero de paz, que parece lejano y difícil de lograr. Pero no es imposible.

Primero empecemos con soluciones rápidas y momentáneas para el conflicto actual entre Palestina e Israel y luego profundizaremos en aspectos más profundo, introduciéndonos a su estructura interna.

Para empezar, debemos eliminar cualquier hecho de violencia entre los dos países. Israel debe y se le debe exigir retirar sus tropas del territorio Palestino, sin que estos coloquen condiciones y a falta de cumplimiento, se tomaran las medidas sancionadoras de lugar. También se les debe exigir a los árabes manifestarse en contra del terrorismo necesarias o abstenerse a las sanciones internacionales. Decimos, en todo momento, “y a falta de cumplimiento, se tomaran las medidas sancionadoras internacionales”, ya que estos países no han respetado las decisiones emanadas de la ONU. Inclusive, en estos tiempos se ha observado, que la ONU no tiene fuerza si no es respaldada por los Estados Unidos; ya que la ONU, no ha podido realizar ninguna acción porque Estados Unidos no quiere intervenir.

Observamos que en estas decisiones se ha tenido que llegar a una coacción, pero debido al gran conflicto palestino-israelí, se deben de tomar una decisión que restaure el orden rápido, para evitar más derramamientos de sangre.

Un aspecto muy importante para lograr la paz es analizar los motivos de sus enfrentamientos, Empecemos por el Israelí. Israel invade palestina, con el motivo de eliminar los atentados terroristas que han azotado su país. Pero, considerando a Palestina como país árabe, tendremos en cuenta que es un país muy extremista y fanático; esa invasión Israelí, como cualquier otra invasión, va a originar muchas violaciones a los derechos humanos y muchas muertes y resentimiento, lo cual tendrá como resultado que más personas atenten contra Israel, incrementando la ola terrorista. Los israelíes dicen que ellos no pueden quedarse con las manos cruzadas en cuanto al terrorismo y que todo país combatiría el terrorismo si se vieran en la situación que ellos; pero al final vemos que esa invasión no es la solución.

Los Palestinos establecen que los Israelíes, están tomando provecho de la guerra contra el terrorismo ( la cual se esta llevando a cabo desde los atentados del once de septiembre del 2001) para lograr determinados objetivos que favorecen a sus intereses y tumbar de una vez a Yasser Arafat. Los israelíes dicen que Yasser Arafat esta involucrdo en la ayuda en que se cometa los atentados terroristas y que el habla en claves, como es el caso, cuando estaba aislado y él dijo: “seré un mártir y todos seremos mártires”. Pero hay que entender que el terrorismo es un mal que cuesta erradicar, especialmente si proviene de un país en el cual desde el siglo setenta vivía sin los judíos. Pero ha de entenderse la desigualdad en esta lucha, mientras unos luchan con tanque y aviones (Israel), otros luchan con piedras y escopetas; además de aclarar que Israel es un país poseedor de bombas nucleares.

Un proceso de paz entre estos países, que debido a sus múltiples conflictos han dejado una gran esfera de odio y resentimientos, solo se logra con un trabajo muy arduo y continuo. Se debe empezar por una nueva educación de sus pueblos, incitando al perdón, la colaboración entre estos dos países, la solidaridad y solo con el tiempo nuevas generaciones surgirán, libres de ese resentimiento tan fresco y con miras a un proceso realista de paz.

Otra enseñanza para estos países, y esta es sumamente muy importante, es que estos países deben tratar de ser más abiertos y dejar esa estructura tan cerrada que no permite dar paso al cambio; ya que esta forma estructura tan cerrada, conduce al fanatismo, al racismo, discriminación y el odio entre diferentes culturas, que son medios que solo produce a la violencia.

Ante todo, para que no surja el menosprecio hacia una parte de la sociedad, hay que erradicar ese sentido de superioridad, y un sinnúmero de creencias sin sentido, que han tenido a los países y a todas las personas en un conflicto que aun no se visualiza un fin.

Pero es importante reconocer, por ahora, que si utilizamos la violencia, solo generara más violencia ,y cualquier proceso de paz se vería truncado por las manos de la venganza. Es hora de que estos dos países acepten sus realidades y empiecen a trabajar para construir un mundo más pacifico.













CONCLUSIÓN


Mucho hemos aprendido de todo esta investigación. Nos ha hecho meditar y pensar sobre el sentido del patriotismo que poseen todos los países, sin exclusión; y de cómo un sistema político y religioso cerrado, puede provocar tanto odio, discriminación y repulsión hacia otros países diferentes a ellos.

Gracias a esta practica hemos podido aprender a ser personas más abiertas al cambio, a no creer que nuestro sistema es el mejor, manteniendo una aptitud abierta para los cambios y nuevas ideas.

También hemos comprendido más sobre el daño que produce la guerra y de cómo esta origina resentimientos que a su vez originan más y más guerra.

Gracias ha esta práctica comprendemos y sabemos más sobre nuestro mundo y sobre lo frágiles que somos ante la violencia y lo fácil que nos dejamos llevar por esta. Dentro de nosotros hay una parte egoísta, de querer dominar y esta parte es la que se manifiesta muchas veces cuando hay confli8ctos de intereses, si no somos capaces de dominarla, esta nos conducirá hacia un estado de conflictos sin final. Por eso es que es bueno que todos acojamos la comprensión, la tolerancia y el respeto hacia los demás.

Nos dimos cuenta que es necesario el impartir este tipo de materia en todos los países y sobre todo en las escuelas primarias donde el niño esta en formación; ya que esta materia no hace comprender cuales son nuestros males, nuestras falsas creencias y de cómo lograr superarlos con unos procedimientos que aunque se ven sencillos son tan difíciles de llevarlos a cabo.

Esta práctica nos ha servido para reflexionar sobre nosotros mismos, nuestro papel con nosotros y con los demás y nos incitara a tomar un papel activo en la reconstrucción de la paz.

De este trabajo final aprendimos a esforzarnos más para lograr las cosas. Todo necesita mucho esfuerzo para lograrse y aunque nosotras solas no podamos cambiar el mundo, si cambiamos para bien, y otras personas lo hacen, terminaremos cambiándolo. Hemos aprendido a aceptar nuestro pasado, nuestra historia y solo así, seremos felices.

Nuestros gobiernos, hasta que dejen de ser tan cerrados, fomenten más la libertad y se basen en una estructura política que se adapte más a nuestra situación; no será un gobierno ejemplar. También, muchos gobiernos, propician la paz admitiendo y lamentando sus males pasados. Siempre es bueno admitir las cosas.

Nos ha enseñado a no dejarnos llevar a la ignorancia y a promocionar la sabiduría y el libre albedrío, para que no nos dominen.
BIBLIOGRAFÍA



I. REVISTA TIME. 3 de Abril del 2002. “Tiempo de Revancha”



II. LIBRO. James Warburg, autor del libro "Crosscurrents in the Middle East"



III. DIARIO EL CARIBE. Martes 9 de abril del 2002.



IV. DIARIO LIBRE. Martes 9 de abril del 2002 y jueves 11 de abril del 2002



V. PERIÓDICO LISTIN DIARIO. Miércoles 10 de abril del 2002 y jueves 11 de abril del 2002.



VI. PERIÓDICO EL EXPRESO. Miércoles 10 de abril del 2002 y jueves 11 de abril del 2002.



VII. PERIÓDICO ULTIMA HORA. MIÉRCOLES 10 DE ABRIL DEL 2002.


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